fetichismo cultural |
antes muerta que sencilla |
La certeza de que no sirvo para la estadística (Tomada con instagram)
Quiero ya estar recibida
Tener una casa propia
Divorciarme se la señora que lava la ropa
Comer mejor
Dedicarme al marketing político
De posta
Vivir con la rubiecita linda
E irnos a dormir la siesta
¿me explicás, por favor, para qué carajo me contás eso?
¿me querés hacer sentir culpable? bueno, no, no va a pasar eso
sabelo, no me da culpa
Blogs de recetas hay de a montones. Pero esta es mi sopa preferida y no puedo dejar de contarles cómo la hago.
Primero, la sopa la hago con lo que tenga. Aunque hay cosas imprescindibles: apio, cebolla, papa y calabaza. El ajo, la zanahoria, el ají morrón, el puerro, son accesorios.
Ahora sí, empiezo a hacer la sopa.
Corto todo pensando en, después, la voy a mixear. Entonces, no importa si es grande o chico. Lo que sí es importante es que todo tenga, más o menos el mismo tamaño.
Caliento una olla gruesa. Puede ser de barrio, de hierro, tipo Essen, lo que quieran, hasta un wok, pero no puede ser de aluminio. Pongo un poco de aceite de oliva, que cubra el fondo. Puede ser manteca, pero si son veganxs, por ejemplo, usen aceite que queda igual de rico.
Cuando el aceite está caliente -antes no, porque, sino, las verduras van a chupar toda la grasa-, empiezo a tirar todo en orden. Cebolla, puerro, apio, ají morrón, ajo, zanahoria, calabaza, papa. Cada vez que tiro una verdura nueva a la olla, le echo una pizca de sal.
Si le pongo jenjibre va antes de las verduras, para que el aceite se impregne del sabor.
Cuando las verduras se empiezan a ablandar, le pongo el curry. El que uso es el amarillo, pero que no pique. Revuelvo todo. Es importante que el curry se caliente, así salen todos los sabores. Ahora pongo la pimienta, yo uso el mix de Carmencita, desde hace años y lo amo. Si no le pongo curry, puede ser coriandro, tomillo, casi cualquier cosa. Pero con curry queda súper.
Apanas el curry se empieza a dorar, le tiro el caldo. No les voy a mentir, hacer caldo casero es un incordio, pero queda mucho más rico. Yo uso Lucchetti de verduras. Pueden ponerle el que quieran. ¿Cuánto caldo? Lo que sea, lo importante es que cubra todas las verduras y un poco más.
Dejo que hierva dos veces. No una ni tres, dos. Porque un día Borja Vlásquez dijo eso en un programa y me copié.
Apago el fuego, pruebo la sopa. Corrijo la sal, si hace falta.
Dejo que enfríe un poquito y la mixeo o licúo. Si es mucho, recomiendo la licuadora, que es más rápida.
Y listo.
Para servirla, la pongo un copete de queso crema (lo mismo que con la manteca, si sos veganx, sin queso), alguna semilla tostada (la amapola va como piña) y un chorrito de aceite de oliva.
No le pongo queso rallado. Pero si tengo una corteza de queso para rallar que está medio dura, le saco la cáscara plástica y la tiro en la olla cuando pongo el caldo. Le da mucho gusto a quesito y no desperdicio queso.
Esa es mi sopa preferida, rápida, rica, fácil y llenadora.
Tomada con instagram
Abril, 2012
Aula 201, MT
Materia optativa: Identidades, discursos sociales y tecnologías de género
Un grupo de chicas hace una exposición sobre un texto importantísimo para el feminismo contra hegemónico (por llamarlo de alguna manera) de los últimos 20 años: “Género para un diccionario marxista. La política sexual de la palabra”, de Donna Haraway.
Las palabras habituales del libro son: sexo, género, negra, blanca, lesbiana, mujer, feminismo (y todos sus derivados), poder, etc.
Una de las chicas tiene que decir la palabra lesbiana.
[es momento de introducir el concepto de WASP: white, anglo-saxon, protestant]
La cara se le transforma. Las cejas, depiladas a la perfección -ni rolinga ni trola ni santísima-, se le arquean como en expresión de sorpresa. La boca -enorme, de esas bocas que querés comer-, se convierte en pura mueca. Las manos, que sostienen unas hojas a4, tiemblan -literalmente-. Expira como aliviada. Como si hubiera visto pasarle el temporal por al lado de la casa y hubiera quedado intacta. Ya dijo la palabra lesbiana. Les-bia-na. Por primera vez en su vida. La sigue repitiendo en su cabeza, no sea cosa que se haya equivocado y haya dicho algo inapropiado. No sea cosa de despertar a los centinelas del INADI y reclamen una ofensa cometida sin querer.
Otra chica, regordeta, con cara de muñeca de porcelana, con unos rulos orgullosos y trabajados con esmero, habla de los nenes que les gusta vestirse de nenas. Yo, del otro lado de la situación, me acomodo en la silla. Respiro. Espero a que alguien diga algo. A que alguien se pare y les grite algo. Porque no se me ocurre menos que un grito para responder a esa conceptualización de las travestis. Hecha por una estudiante avanzada de Sociología.
Finalmente, una tercera chica se queja -¡se queja!- porque las citas del texto son todas académicas. Pensando, a demás, todas ellas -como el coro griego de la decencia WASP-, que todas las personas citadas en el artículos son hombres. Pensando que Monique Wittig y la dios de Adrienne Reich -que ni siquiera se leían a sí mismas como mujeres-, eran hombres. La pobre Adrienne, desde la tumba, que nos cambió la vida, que nos habló de tantas cosas maravillosas, insultada por una estudiante sudaca, pero blanca, pero heterosexual, pero burguesa, que se pone nerviosa porque es la primera vez (sic).
Ellas, que piensan que Wittig y Reich eran académicas, ¿qué pensarán de Butler? ¿Y de Foucault?
* * * *
Segunda parte de la clase.
La “fuente” es el manifiesto de la Rivolta Femminille: Escupamos sobre Hegel.
Una maravilla en la historia de los manifiestos. Dice cosas como que la pareja abierta es la única manera de vivir una relación en libertad. Que los juegos sexuales y el descubrimiento es un derecho de lxs niñxs y adolescentes. Que el aborto es una pésima solución para los problemas de la sexualidad masculina. Que la autenticidad del gesto. Que los partidos. Que la cultura. Que Hegel…
Y ellas, pensando en la legalización del aborto, acá y ahora. Nunca una abstracción.
Pusieron caras cuando leyeron lo de lxs niñxs. Cuando pensaron en que hay aborto porque hay varones que “no se cuidan”.
* * * *
Es tremendo, pero es verdad: la lesbofobia internalizada, incluso en #FSoc, es sorprendente.
en el 39 hay olor a bebé y a viejo
Me quiero matar!
#suegro
(Porque somos todxs economistas, claro)
Otoño
Mi cartuchera





Some common chemicals, illustrated.
The Jane Mai Dynasty
Happy birthday Jane!
So now that it has surfaced that the Kony 12 video was funded by anti-gay companies, suddenly all of these...
I have no words for how damn pretty this is. I feel like I could stare at it for days and be somewhere else. Then again, that...
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A woman, center, was taken away by members of the Egyptian army in Cairo Friday. At least three protesters were shot to death in clashes between...